CUANDO EL NIÑO NO HABLA CLARO

Fonoaudióloga/Audióloga Patricia Rivera C.

El hecho de que un niño tenga dificultad para pronunciar ciertos sonidos, que sustituya u omita determinados fonemas,  a muchos les podría parecer que están frente a un niño consentido, cuyos padres no se han esforzado por corregir su manera de expresarse. A medida que un niño crece, incrementa su vocabulario.
Su manera de comunicarse se enriquece y pronuncia cada vez mejor las palabras.

Cuando el niño comienza a hablar, naturalmente habrá ciertos sonidos que le resultarán complicados de emitir pero con la correcta retroalimentación logrará pronunciar perfectamente las palabras.

Tratamiento en niños con deficiencia auditiva

Si el niño está entre los 3 y 5 años de edad y pronuncia mal las palabras que
contienen c, g, j, s, l, r y d podría tener una Dislalia Infantil que justamente es una alteración del lenguaje que se caracteriza por la dificultad que tiene el niño para articularlas.

La Dislalia Infantil puede afectar la pronunciación de un solo sonido o varios, tornándose ininteligible lo que dice para las personas que no conviven con el niño y desconocen las señas que utiliza para comunicarse.

La Dislalia Infantil de desarrollo se presenta sin que haya factores anatómicos, motores o neurolingüísticos. Es muy común entre los niños y fácil de identificar pero debe ser abordado por el especialista en Fonoaudiología o Terapeuta del Lenguaje.

Es importante la intervención por el profesional en Fonoaudiología puesto que conlleva a resultados de tratamiento exitoso, favoreciendo el desarrollo psicosocial y escolar del niño.

ERRORES FRECUENTES

1. Sustitución. El niño articula un fonema en lugar de otro. Si no puede articular correctamente un fonema lo cambia por otro conocido y más fácil de producir para él. Otras veces se da por error en la percepción auditiva, no discrimina entre ambos fonemas. Puede que el niño sustituya casa/taza – sapo/tapo – caramelo/cadamelo – carreta/cadeta o caleta.

2. Distorsión. El niño produce un sonido de una manera incorrecta generalmente aproximada al fonema correcto posiblemente por una posición errónea de los órganos articulatorios o falta de control del soplo espiratorio.

3. Omisión. El niño no articula los fonemas que no domina. Como en el caso de fresa dice “fesa” o por gato dice “ato”.

4. Inserción. Este error es menos frecuente. El niño agrega otro fonema para ayudarse en la articulación de otro más difícil, como por ejemplo, “palato” por plato.

¿QUE HACER EN CASA?

  • Trate de crear situaciones relajadas en las que el niño pueda mostrarse sin obstáculos a través del lenguaje oral.
  • Hable con el niño y hágale preguntas.
  • Utilice todo tipo de “atracciones”; y ayudas de motivación como la música, las rondas infantiles, lecturas de cuentos, entre otras.
  • Recuerde que en todo lo que hace con el niño hay una oportunidad para hablar.
  • Permita que el niño comparta con niños de su edad.

El desarrollo del habla del niño es dinámico. Por lo tanto, es importante visitar a tiempo al Terapeuta del Lenguaje o Fonoaudiólogo cuando encuentre que su hijo, alumno, sobrino o primo no pronuncia correctamente los fonemas. La edad pre-escolar es la óptima para la intervención y manejo.

TERAPIA DEL HABLA